Cómo evitar la adicción a la comida

La comida es uno de los mayores placeres de la vida, la cantidad de opciones, lo delicioso de la experiencia, la saciedad y satisfacción que producen la hacen de las actividades más disfrutadas por el ser humano. Al dar tal sensación de bienestar, es peligroso caer en una peligrosa adicción a la comida, lo cual no es raro que suceda cuando frente a situaciones de estrés o ansiedad se acuda a ella interminablemente.

La obesidad es solo el inicio de los males que acompañan a la adicción a la comida, al igual que cualquier otra adicción se va arraigando fuertemente a la persona logrando someterla y dificultando su salida del circulo vicioso que se forma alrededor de esta tendencia.

Cuando se trata de llena un vacío emocional más que calmar el apetito es cuando la adicción se ha vuelto más fuerte y por ende el momento más difícil y en el que la mayoría de la personas se dan cuenta que tienen un serio problema.

Pasos para evitar la adicción a la comida

Como en cualquier otra adicción, lo primero es entender que se necesita de ayuda, que se está cayendo en este problema y que se debe hacer algo de inmediato para solucionarlo.

Rutina: Con el paso del tiempo la adicción a la comida se va volviendo parte de la rutina diaria, para evitarlo hay que cambiar la rutina, si antes la tarde era de películas y comida chatarra lo mejor es cambiarla por una caminata en el parque o algo similar.

Compañía: La soledad no es buena amiga de las adicciones, para empezar es donde se esconden todos aquellos que se sienten culpables de lo que hacen, por esta razón, compartir la mesa o los momentos de alimentación hacen que sea más difícil caer en la adicción.

Hábitos saludables: Para empezar hay que mirar el refrigerador y sacar todo lo que sea chatarra de allí, reemplazándolo por frutas frescas, verduras, jugos y todo alimento que pueda se saludable.

Al momento de comer es mejor hacerlo despacio, sin apurar la comida ni tratar de que quepa lo más que pueda, lo mejor es serenarse y tomar lo que hay en frente lentamente, de igual manera respetar los horarios de comida e de gran ayuda en el propósito.

La adicción a la comida le puede pasar a cualquiera

Dicen que hay predisposición genética en algunas personas para contraer adicciones, sin entrar a discusiones es fácil determinar que la adicción a la comida va más allá de la predisposición genética de la gente frente al mal pues puede ser un problema que recaiga en cualquiera, siendo todos susceptibles de padecerlo en algún momento de la vida.

Cuando una persona sufre de esta adicción su vida es un tormento igual que al de cualquier otro adicto, para lograr un buen diagnóstico y una buena formulación de tratamiento para ello es mejor consultar un especialista en cuanto se crea que se padece este mal. Si se está alrededor de alguien que lo sufre, lo ideal es ayudarle y brindarle el máximo apoyo en el proceso, de esta manera no tendrá recaídas y saldrá adelante.

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